Sistema de salud dominicano
- reliasmelgen

- 19 nov 2022
- 2 Min. de lectura
En la actualidad vivimos en la confrontación de dos concepciones de salud, por un lado, la salud entendida como derecho humano y social fundamental, parte del derecho a la vida, que debe ser garantizado por el Estado; y por otro, una concepción de la salud como mercancía, “servicio o bien de mercado” que está regido por las leyes de la oferta y la demanda, interviniendo el Estado sólo para garantizarlo a los más pobres, a quienes han fracasado en el mundo del mercado y están excluidos de la dinámica social, y usualmente denominados “poblaciones vulnerables”.
Luego de dos décadas de haberse creado un nuevo marco legal para el sistema de salud en la República Dominicana, con la promulgación de las dos herramientas jurídicas fundamentales como son la Ley General de Salud (Ley 42-01) y la ley que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (Ley 87-01) y a pesar del planteamiento constitucional que concibe a la salud como un derecho, que debe ser garantizada por el Estado, la realidad es contradictoria, existiendo y persistiendo un sistema de salud fragmentado en múltiples instituciones y segmentado por sectores de población, con un sector público para los que no tienen recursos y un sector privado para los que si los tienen.
Con la falacia del aseguramiento, de que “todos estamos invitados a cenar, pero no todos cenamos lo mismo”.
Por otro lado, prevalece un marcado pensamiento hegemónico bio médico, con un sistema de salud centrado en la enfermedad y con poca capacidad resolutiva, que en lo económico se expresa en el predominio del capitalismo médico industrial, en lo ideológico se expresa en una concepción de la salud reducida a la enfermedad, de carácter biologicista, individual y centrada en lo curativo y lo hospitalario, con una pobre participación social, una muy baja inversión publica en salud y un elevado gasto de bolsillo.
Esto así, porque el sistema de salud dominicano ha sido capturado por reformas marcadas por un modelo neoliberal llamado pluralismo estructurado y el cual ha sido copiado de otros países.
Es en ese sentido que el repensar y refundar el sistema de salud vigente es una urgencia y una necesidad.



Comentarios